jueves, 14 de diciembre de 2006

Voluntad


Una vez en una de las muchas visitas de amigas que mi Ama recibía en casa escuché sin querer, bueno por expresarlo mejor debería decir que oí, ya que para escuchar debes prestar atención a lo que oyes, oí decir a mi Ama que su sumiso, o sea yo, tenía una fuerza de voluntad que yo mismo desconocía, la natural curiosidad por saber más me impulsaba a escuchar pero si mi Ama hubiera querido que yo supiera lo que estaba hablando con esa persona habría decidido que yo estuviera presente y no era el caso, por lo que me retiré. Concluyo que en ese episodio lo que prevaleció fue la voluntad de mi Ama por encima de la mia propia. No había vuelto a pensar en eso para nada hasta ahora que buscaba cosas que contar en el blog y me pareció bonito hablar sobre la voluntad. Recuerdo varias cosas y fases en la educación ó el control de la voluntad. La eterna lucha de un sumiso es la pelea que tiene para dejarse de controlar, uno en libertad no es consciente de la cantidad de controles que ejercemos en el dia a dia, pero en un sumiso es diferente. Cuando te das a otra persona lo que haces precisamente es entregar esos controles y los derechos que sobre tí tienes.
La voluntad por hacer cosas muchas veces ni siquiera es algo que ocurra de un modo consciente, pero otras en cambio sí que lo es y es ahi donde entras tú y tu dominio de la situación, ya sé que suena paradójico o raro tener dominio sobre algo, debes dominar el hecho de saber que no te controlas por que eso está en manos de la persona que te posee. Pongo un ejemplo, cuando mi Ama trataba de enseñarme estas cosas solía ponerme desnudo a modo de perro en un extremo del pasillo de casa y decía "quieto ahí" luego se iba alejando de mí y aunque tenías una orden directa que entendías perfectamente tu deseo o necesidad era ir tras de ella pero te había dejado muy clara cual era su voluntad, de haberme movido como era mi necesidad e ir a su lado para mostrarle mi cariño seguro que se hubiera disgustado porque no habría atendido su deseo sino el mio, el hecho de permanecer allí quieto, desnudo como un perro a la espera de la señal de tu Dueña para moverme mientras la oia y veía ir de un lado para otro y además dándome cuenta que llega un momento en que si bien al principio de estar así piensas en tu situación y haces el esfuerzo que se te pide después de un tiempo entras en otra especie de fase donde simplemente te dejas llevar, ya no necesitas usar la cabeza, quiero decir, no te hace falta darle vueltas a lo que te dijeron porque por alguna razón ya lo has interiorizado y es como algo natural. Tu cerebro responde como un acto reflejo sin esfuerzo porque has aprendido que su palabra es su voluntad y que tu no tienes más voluntad que la suya propia por eso ante el estímulo actúas como se espera de tí.
Los estímulos también son tema a hablar por separado pero me ha venido ahora un recuerdo muy bonito sobre esto. Tengo un buen adiestramiento canino, aprendí las normas básicas y lo más importante a sentirme y a saberme perro, esto es algo que encantaba a mi Ama, el caso es que un dia sin ninguna razón ni enseñanza específica andabamos en la casa y mi Ama tuvo que salir, yo la acompañé como era normal, me acarició y tranquilizó diciendome que no tardaría y una vez que traspasó la puerta y yo al otro lado escuchaba como subía el ascensor se me dispararon los instintos y arañe la puerta con las uñas y ladré, aún hoy no encuentro explicación racional a aquello pero a la vuelta mi Ama me acaricio la cabeza y me dijo que le había encantado. Creo que simplemente ocurrió lo normal, estas en situación de perro, que es lo que eres en ese momento, tú dueña sale y reaccionas de esa manera perfectamente normal. Acción-reacción sin más.
Volviendo a lo de la voluntad esta se manifiesta no solo en que asumes como propia la de tu Ama sino también en que no cuestionas nada, da igual la naturaleza de lo que te pida y la opinión que te merezca, no estás para opinar sino para hacer lo que tu Ama demanda y espera de tí. Por eso si un dia te lleva con ella a cualquier lugar y a la entrada te dice algo asi como "esperame aquí tengo una cosa que hacer. Puedes moverte de esquina a esquina del edificio pero ni un paso más en ninguna otra dirección. Ya vuelvo." La ves marchar y simplemente lo que ocurre es que esperas su regreso justo como te ha dicho que hagas. A mi Ama le encantaba hacerme esperar, llevarme a los sitios y dejarme esperándola. Decía que se sentia especial sabiendo que me tenia en algun lugar pensando en ella y deseando que volviera. Imaginándome quieto o en movimiento sin nada más en la cabeza que el momento en que volviera a mi lado. Porque solía decirme se me ponian los ojos más bonitos del mundo cuando la veia otra vez después de ese tiempo de espera. Por supuesto ningún reproche o pero por mi parte, solamente quedarme esperando y ya, nada más, es dificil explicarlo.

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